Hoy yo quiero dedicarles,
a mis padres muy contento,
y en su memoria dictarles,
estos versos de momento.
Ella su amor regalaba,
y él que me dio su talento,
una madre que brillaba,
y un padre con portento.
A vosotros hoy os mando,
todo mi cariño y amor,
sois en el cielo escuchando,
y aseguro que estáis los dos.
Mil besos quiero enviaros,
a vosotros padres rectos,
que con ello quiero daros,
homenaje a vuestros restos.
El amor que da una madre,
¿quien es?, que lo puede medir,
su corazón tanto se abre,
parece dejar de latir.
El desvivir por los hijos,
es de la madre un hecho,
con pudor y sin complejos,
primero dándole el pecho.
Instinto leal de madre,
protección dulce y madura,
con celo y amor loable,
derrocha siempre ternura.
Sale siempre a la que salta,
y en defensa con premura,
de sus hijos por su casta,
ya nos distes vida tuya.
El amor que si es del padre,
tiene respeto y sesura,
es distinto al de la madre,
por seriedad y cordura.
Es el “cabeza visible”,
amor con sentido común,
la obediencia con alarde,
quien manda es el padre y no tu.
Cuando un hijo lo supera,
agranda el orgullo de este,
astilla es de su madera,
y palo de su estandarte.
Y si tal vez se malogre,
lo ayuda por si este arranca,
bien triste se queda el padre,
cuando un hijo no lo alcanza.
Comentario del autor: Mis padres seres humanos, con sus defectos y virtudes, como ellos sabían, nos educaron a mis hermanos y a mi, como era costumbre en aquellos tiempos, la rectitud y mano dura predomino en nuestra educación, con otra forma de ver la vida, otra mentalidad algo mas cerrada y algo machista. Es como cuando plantas un árbol, desde muy chiquito hay que guiarlo y apuntalarlo para que no se tuerza y su crecimiento sea recto, cuando a un árbol lo dejas crecer a su aire, suelto, es seguro que tiende a torcerse, una vez que se tuerce, ya no hay manera de enderezarlo. Cuando un niño se tuerce en el camino de la vida, son los padres los responsables de llevarlo por el camino recto, que es el del amor y respeto a todas las cosas por muy insignificantes que estas sean. Cuando un niño se equivoca de camino y no es corregido por nadie, lo mas probable es que se pierda, le pierda el respeto a todo y ni él mismo se quiera. Cuando un niño crece en estas condiciones al llegar a adulto, o es un delincuente, o simplemente es una mala persona que maltrata a quien se cruza en su camino. Ademas no siente remordimientos y ve como algo divertido hacer sufrir o ver sufrir a otros seres vivos.